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Camino de los 7 Lagos en Neuquen

Ruta de los 7 Lagos recorriendo San Martín, Villa La Angostura y Bariloche

Conocida internacionalmente, la Ruta de los Siete Lagos es uno de los itinerarios imperdibles de la Patagonia Argentina. Uniendo las ciudades de San Martín de los Andes y Villa La Angostura, el paseo es una sucesión de maravillosos paisajes cordilleranos que sólo la Provincia de Neuquén puede ostentar.

Ruta de los Siete Lagos en Neuquen Imagen - Argentinaturismo.com.ar

La Ruta Nacional Nº 234 es la guía por estas fascinantes tierras de montañas, bosques de coihues y lagos espectaculares. Alrededor de 100 kilómetros esperan al turista para mostrarle las obras de arte impecables que la naturaleza puede realizar: el viaje comienza y parte de la reluciente San Martín de los Andes que no demora en exhibir el majestuoso Lago Lácar. El camino se dibuja por su borde y el azul intenso de sus aguas sorprende coronada por los picos bajos de los cerros.

En las costas de este primer espejo de agua se puede disfrutar de la “Playa Catritre” y su camping; o de la encantadora Villa Quilaquina, que además se su belleza paisajística paisajística se destaca como el mejor balneario de San Martín de los Andes.

El primer desvío conducirá al Cerro Chapelco, un lugar ideal para quienes gusten de la nieve y los deportes invernales. Retomando el Camino de los 7 Lagos, el Mirador del Arroyo Partido es una parada obligada para admirar cómo este curso de agua se bifurca y vuelca sus aguas al Lago Lácar, por un lado, y al río Collón Curá por el otro.

Luego, la Ruta Provincial Nº 63 aparece e invita a transitarla para arribar a la fascinante Villa Meliquina. Este destino se alza a orillas del Lago homónimo, tentando a sus visitantes con una multiplicidad de alternativas para disfrutar de sus bellos paisajes.

Las postales de este itinerario van exponiendo los reverdecidos bosques de lengas, cipreses, ñires y robles que acompañarán al visitante con su frescura y frondosidad. Sin esperar demasiado el Lago Machonico se hace presente: desde su mirador las vistas panorámicas son muy especiales; el color azulino del cielo contrasta con las oscuras formaciones serranas y se refleja sin permiso sobre el espejo lacustre.

Camino de los Siete Lagos en Neuquen Imagen - Argentinaturismo.com.ar

Un desvío a la derecha conduce al Lago Hermoso: haciéndole honor a su nombre, este ambiente fascina con la exuberancia de su flora y el encanto de sus aguas. Hasta aquí, el turista ha disfrutado de los ecosistemas pertenecientes al Parque Nacional Lanín, el límite indica que en adelante el Parque Nacional Nahuel Huapí será el encargado de seguir regalando sus maravillas naturales.

Y a no dejar de presta atención porque estos paisajes esconden sus tesoros por doquier: la Cascada de Vuliñanco irrumpe en estas postales con el murmullo de su corriente, lanzándose desde más de 30 metros de altura.

Siguiendo este apasionante itinerario, ahora el asombro será por partida doble, a la derecha el Lago Villarino y a la izquierda el Lago Falkner. Aquí es imposible no admirar el vuelo de los cóndores sobre el cerro Buque; la playa de arenas finas, con su camping preparado para recibir al viajero; y la serenidad que reina en el ambiente.

El camino deja de ser asfaltado para cubrirse con ripio e internarse en un denso bosque que conduce a descubrir el Lago Escondido. Es pequeño, pero su color verde esmeralda ya es suficiente excusa para encontrarse con él. A poca distancia, un sendero conduce al Lago Pichi Traful otra de las sorpresas para entrar en contacto directo con la naturaleza y respirar el aire puro que invade esta región.

Camino de los Siete Lagos en Neuquen Imagen - Argentinaturismo.com.ar

Las curvas y contracurvas continúan en esta travesía emocionante por la Patagonia argentina: ahora la Ruta Provincial Nº 65 se abre a la izquierda permitiendo conocer la encantadora Villa Traful, una pintoresca aldea de montaña ubicada a orillas del Lago homónimo y que combina alternativas colmadas de aventura y escenarios agrestes que desbordan de tranquilidad.

Retomando el camino inicial, el Lago Correntoso hace su aparición en escena bordeando una comunidad mapuche que ofrece su gastronomía a los visitantes. Enseguida, el acceso al Lago Espejo invita seguir deleitándose con la hermosura de estas tierras neuquinas: su nombre se debe a que el paisaje de la costa se refleja perfectamente sobre sus aguas.

Ahora, el Paso Internacional Cardenal Samoré se abre a la derecha para llegar al Mirador del Lago espejo y luego sigue con destino a la Cordillera de los Andes para arribar al vecino país de Chile.

Pero la Ruta de los Siete Lagos aún no se termina: la inmensidad del Lago Nahuel Huapi aparece en el camino hacía el destino final, desplegando imágenes que no tienen nada que envidiarle al resto del camino. Montañas que se dibujan sobre el horizonte; bosques reverdecidos que tapizan las laderas; y la calma de este gigante espejo de agua son la mejor despedida para esta hoja de ruta que culmina en la no menos interesante Villa La Angostura.